CAMALEÓN
Por Alfredo Bielma
03 de abril de 2017

Si la percepción, la apreciación ciudadana votara el actual proceso electoral municipal de Veracruz ya estuviera definido a favor de MORENA, o mejor, de López Obrador. Sin embargo, en toda elección participan diversos factores, elementos que referencian a las estructuras de poder y partidistas, así como al desempeño de los actores políticos, de tal manera que en un proceso electoral de la actualidad, a diferencia del periodo hegemónico del PRI, lo único seguro es que sus resultados acarrearán consecuencias políticas para el futuro inmediato.

En lo que a Veracruz corresponde, sin duda la alternancia acontecida en el gobierno del estado en 2016 es un factor condicionante de esta elección, el latrocinio cometido por Duarte de Ochoa y socios es otro elemento influyente porque el partido más afectado es el PRI, al que, en automático, ya se sitúa en un tercer lugar en esta contienda. Ese costo político modela la percepción, pues no es cosa menor haber engendrado  un gobernador de las características de Javier Duarte de Ochoa. Queda para la reflexión y el análisis saber hasta qué grado influirá la percepción en los resultados electorales; si la percepción vota es una tesis que comprobaremos o desecharemos en junio próximo.

No podemos tomar como índice de referencia el resultado electoral de 2016, pues en esencia una elección municipal es intrínsecamente diferente a una para cambio de titular del ejecutivo o a componentes del poder legislativo. También cambian las variables y aún los actores políticos; respecto de las primeras ya no será posible “pegarle al gordo”, convertido ahora en un prófugo cuya demorada captura ejerce presión al gobierno estatal; en cuanto a actores políticos, quien fuera candidato panista en 2016 es ahora gobernador y sin duda participará para favorecer sus siglas partidistas, o mejor, sus proyectos políticos, negarlo implica acudir a sofismas.

En cuanto a Partidos Políticos, la novedad es Morena, creado en el verano de 2014 y ya agrupa el voto de la izquierda en demérito del PRD, cuyo futuro es indescifrable si se le imagina participando electoralmente sin acudir a una alianza. En los comicios del 5 de junio pasado Morena consiguió un abultado número de votos, mucho mayor que el PRD y testereó su suerte en Veracruz, cuya membresía electoral alienta a López Obrador a visitar esta entidad cuantas veces puede, y no solo para hacer campaña sino en actitud provocadora para picar la cresta a quien gobierna la entidad, como todo político de barricada sabe cómo hacerlo.

Si bien los números electorales de 2016 corresponden a una elección diferente sirven para contextualizar al actual proceso municipal, pues el PRD sin duda contribuyó al triunfo en esa elección, y la clave estuvo en que el PAN sumó 859 mil 278 votos y el PRD le aportó 139 mil 093 sufragios, alcanzando un millón 55 mil 541 votos, lo que representa el 34.40 por ciento. El método de la alianza le ha permitido al PAN abarcar mayor territorio nacional gobernado, aunque para nadie es un secreto que aun lográndolo en alianza con el PRD éste no figura en proyectos de gobierno porque, como ocurre en Veracruz, eso de gobierno de coalición es el cuento de Alicia en el país de las maravillas.

En la elección 2016 el PAN obtuvo 400 mil votos menos que en la elección del 2010, sin embargo, ahora sí ganó Yunes Linares. En la reciente elección participaron 3 millones 68 mil 484 votantes, 47 mil 306 menos que en el 2010 cuando acudieron a las urnas 3 millones 115 mil 790 electores. Ahora en la elección de 2016, los sufragios que no fueron para el PRI y el PAN alimentaron a Morena, por lo que este partido se ubicó como la segunda fuerza en la elección a Gobernador con 809 mil 954 votos, a solo dos años de su creación.. El mismo candidato en la elección del 2010 logró un millón 277 mil 151 votos, es decir, 221 mil 610 votos más que en 2016 y no obtuvo la gubernatura.

El PRI perdió casi medio millón de votos con alianza entre los partidos PRI-PVEM-AVE-PANAL-Cardenista que sumaron un total de 929 mil 504 votos, perdió 427 mil votos en relación al 2010, cuando un millón 300 mil veracruzanos respaldaron a Javier Duarte. A pesar de que en esta ocasión logró integrar más partidos a su alianza, el tricolor logró el triunfo en sólo 6 distritos electorales. Pero, y Movimiento Ciudadano? es manifiesto que aun con un buen candidato se desplomó en la elección 2016, pues sólo juntó 225 mil votos, la mitad de lo obtenido en el 2010 cuando fue en alianza y logró el 12 por ciento de la participación ciudadana, 401 mil 839 votos. En suma, con este proceso electoral confirmaremos o desecharemos la hipótesis sobre si la percepción vota o revela una verdad y, adicionalmente podemos establecer que de acuerdo al resultado se sentarán las bases para poner en ruta el diagnóstico de lo que sucederá en 2018.

alfredobielmav@nullhotmail.com     31- ma3z0- 2016.