No hay manera de entender por qué si el Gobierno de Veracruz abrió desde hace varias semanas tres líneas de crédito hasta por 6 mil millones de pesos destinados al pago de la maltrecha burocracia, los empleados estatales continúan sufriendo por la falta de pagos.

Este lunes, trabajadores de las Secretarías de Educación, Salud y Seguridad Pública decidieron no esperar más y salieron a manifestarse. Aún más llamativo: los de la SEV son docentes con plazas directivas. Es decir, si los directivos, que se supone ejercen cierta influencia precisamente porque son de alto rango, no son bien atendidos, es difícil no considerar que los subordinados, la tropa de la educación, esté en mejores condiciones. Los inconformes alegan un año sin recibir sus percepciones.

En condiciones similares, profesores del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz (Cobaev) se declararon en paro de brazos caídos en sus 71 planteles en reclamo de justas prestaciones, mientras que los de la Secretaría de Salud, adscritos al Programa Cáncer de la Mujer, médicos y personal administrativo de las 12 jurisdicciones sanitarias  y de todos los hospitales públicos, no han cobrado desde hace tres meses.

Por su parte, ex trabajadores de la Policía Intermunicipal Xalapa-­Banderilla-Tlalnelhuayocan le exigen sus liquidaciones al Instituto de Pensiones del Estado.

La argumentación para las líneas de crédito fueron los burócratas. Las razones para la reestructuración de los 46 mil millones de pesos, fueron tanto los burócratas y las áreas estratégicas para el funcionamiento de la vida social, como Salud y Seguridad.

Si el dinero no está siendo ocupado en eso ¿dónde está?

Dado que el yunismo repite las prácticas del duartismo, como la licuadora, no quisiéramos pensar que los recursos estén esperando para ser dispersados hacia actividades electorales a favor de la alianza PAN-PRD o para construirle buena imagen al gobierno ante los electores, justo cuando esto sirva de propaganda a favor de los partidos en el gobierno.