Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
09 de abril de 2017

 

El relato es de la película de Christopher Nolan, Batman, el caballero de la noche:

“Bruce: Los criminales no son complicados, Alfred. Solo necesitamos descubrir

que es lo que busca.

Alfred: Con respeto, señor Wayne, quizá este sea un hombre que usted no

entienda completamente. Mucho tiempo atrás, yo estaba en Burma. Mis amigos y

yo estábamos trabajando para el gobierno local. Ellos estaban tratando de comprar

la lealtad de los líderes tribales dándoles piedras preciosas. Pero sus caravanas

estaban siendo robadas en un bosque al norte de Rangoon por un bandido. Así

que salimos a buscar las piedras. Pero durante seis meses, nunca encontramos a

nadie que hubiese comerciado con él. Un día encontré a un niño que estaba

jugando con un rubí del tamaño de una mandarina. El Bandido había estado

botando las piedras

Bruce: Pero entonces ¿Para qué robarlas?

Alfred: Bueno, porque pensó que era un buen deporte; porque algunos hombres

no están buscando nada lógico, como dinero. No se les puede comprar, ni

amenazar, no se puede razonar ni negociar con ellos. Algunos hombres solo

quieren ver arder al mundo”.

La cita podría venir al caso porque en el 4 de abril de 1979 nació Heath Ledger, el actor

que interpretó al Guasón en la película citada, ese personaje que sólo quería ver arder al

mundo. Pero la cita también podría venir al caso por la violencia que se ha desatado en

todo el estado de Veracruz. No es una violencia inédita, esta situación ya la habíamos

vivido durante el gobierno de Fidel Herrera y al principio del gobierno de Javier Duarte. En

Veracruz vivimos días muy difíciles, días de secuestros y balaceras, de robos y

levantones; días de muerte, de duelo, de miedo.

Pero el haber vivido esos días no nos exenta de sentir otra vez miedo. Apenas en

los dos últimos días el crimen organizado sigue mandando mensajes al gobierno y por

ende a la ciudadanía. Ellos quieren hacernos creer que tienen el control. Apenas el día

jueves surgió la versión de que cuatro funcionarios del ayuntamiento de Boca del Río

habían sido levantados y soltados sólo unas horas después. Entre los funcionarios

levantados estaba el General Martín Cordero Luqueño. El boletín de prensa emitido

después del mediodía de ese jueves decía que el General Cordero Luqeño se encontraba

en su oficina en perfectas condiciones de salud. El resto del comunicado decía lo

siguiente: “Las corporaciones de Seguridad Federales y Estatales continúan con las

tareas de localización de los sujetos que esta mañana lo privaron ilegalmente de su

libertad”.

Sin embargo, al día siguiente, el General dijo que no había sido levantado, que sí

se les atravesó un vehículo intempestivamente, y que les dio tiempo de bajar de su unidad

y tomar un taxi para huir de ahí. Oportuno el taxista y bastante negligentes los

delincuentes que los querían levantar.

Al General y sus acompañantes los dejaron ilesos en libertad. Pero por supuesto

en el tiempo que lo tuvieron retenido le debieron haber explicado cómo iban a estar las

cosas en Veracruz.

Ese mismo día también se soltó el rumor de la inminente salida de Jaime Téllez

Marié de la Secretaría de Seguridad Pública. La información era precisa y de una fuente

confiable, sin embrago nadie la confirmó, nadie la desmintió.

Esa misma tarde un taxi fue baleado cerca del CETIS de Banderilla. Los informes

señalan que el pasajero de ese vehículo fue levantado; una persona que acababa de

abordar en La Martinica, a sólo dos kilómetros de dónde lo levantaron.

¿Qué es lo que está pasando? ¿Quiénes están detrás de estas acciones

delincuenciales? ¿Por qué los delincuentes no se amedrentan a pesar de que el gobierno

de Veracruz ha dado golpes importantes a la delincuencia?

Por supuesto información precisa ya debe tener el gobierno, sobre todo porque

esos mismos delincuentes le debieron dejar un mensaje claro al General Martín Cordero

Luqueño, quien tuvo que repetir esa versión que nadie le creía: “El problema es que se

me cerró un vehículo, nosotros nos bajamos y nos fuimos en un taxi, ya posteriormente

regresamos, pero no hay ningún problema, no quiero comentar absolutamente nada de

eso”. Pero el caso es que es que el General no tiene quien le crea.

“Los criminales -dice Bruce Wayne- no son complicados. Sólo necesitamos

descubrir que es lo que buscan”. Pero, ¿y si estos criminales sólo desean ver arder el

mundo?

Armando Ortiz

aortiz52@nullhotmail.com