Sociedad 3.0

Javier Duarte de Ochoa no aceptó allanarse a la extradición a México para enfrentar los procesos penales abiertos en su contra, según comunicó al juez de la causa penal, en el tribunal quinto guatemalteco.

El togado le preguntó si se allanaba a ser extraditado, y determinó un tiempo para que el detenido lo consultara con sus abogados. El enviado de Foro TV menciona que antes de salir al receso, Javier Duarte de Ochoa sonrió ante las cámaras.

Al retornar al recinto, el ex gobernador de Veracruz usó de la voz para anunciar su determinación, luego de algunos minutos en consulta con sus defensores, que son un hombre y una mujer.

Textualmente dijo Javier Duarte: “En este momento  no puedo allanarme sino hasta que llegue la solicitud formal de extradición y ésta sea evaluada por mis abogados, esto no quiere decir que no vaya a hacer, por ese momento me reservo ese derecho”.

Se volvió a decretar un receso y al retornar, el juez formalizó la detención de Javier Duarte, quien estará recluido en el penal de Matamoros, por lo cual en el plazo de 60 días México deberá formalizar la solicitud de extradición. El plazo comienza a correr a partir del día siguiente a aquel en que la SRE sea informada.

La audiencia se prolongó por más de una hora, empleada principalmente por el fiscal para leer una larga lista de imputaciones al ex gobernador.  Luego de regresar del receso, el abogado local pidió que se le concediera al abogado mexicano Paulo Campuzano de la Mora, estar presente en la audiencia en virtud de que hasta ahora se les entregaron a ellos las copias para imponerse del asunto, sin tener intervención directa, únicamente como asesor.

Luego habló el fiscal diciendo que en todo momento se han otorgado las garantías, dentro de los que está tener un defensor,  y que el abogado debe estar registrado en el Colegio de Abogados de Guatemala, el fiscal sólo debe estar como observador, sin comunicación con los abogados locales.

El juez deniega la intervención en la sala de audiencias porque no cumple los requisitos. Permite que permanezca Paulo Campuzano de la Mora para darles acompañamiento a los abogados, sin ninguna intervención.

Cuando comenzó la audiencia el juez cedió la palabra al fiscal, quien comenzó a leerle los cargos. Le informó que el juez de distrito especializado en juicio oral de la ciudad de México, conoce de la carpeta 97/2016 del 14 de octubre de 2016 por su probable participación en los delincuencia organizada, mediante operaciones con recursos de procedencia ilícita. Le fueron leídos hechos, así como las propiedades de que es dueño a través de prestanombres  y le señaló que podía permanecer en silencio porque él no estaba siendo procesado por las autoridades guatemaltecas.

Duarte confirmó su identidad, su nombre y los de su esposa, hijos y padres. Dijo desconocer los motivos de imputación del gobierno mexicano. Escuchó atentamente y con rostro adusto las imputaciones.

Entre estas, fueron citadas los bienes de que es propietario, el rancho El Faunito, el departamento en la Torres Pelícanos, la casa en Campos Elíseos, el envío de recursos de la educación a empresas fantasma como Diseñadores Arquitectónicos y otras.

Se citó que Arturo Bermúdez Zurita reveló que a mediados de 2014 recibió una llamada de Tarek Abdalá quien le dijo que por instrucciones del gobernador todos los programas y recursos en materia federal serían recibidos, no en la Sefiplan, sino en la Secretaría de Seguridad Pública y luego serían regresados a la Tesorería de la cual era titular el propio Tarek. También fueron citados los nombres de otros prestanombres.