La semana pasada comentamos sobre la inauguración del llamado macro túnel, en Acapulco, una obra cuya construcción inició en 2013, con una extensión de 3.6 kilómetros, 72 cámaras de vigilancia y un costo de 3 mil millones de pesos, cobrará un peaje de 30 pesos. Ahora se inaugura el túnel sumergido en Coatzacoalcos, doce años después de iniciado, a un costo mayor a los 5 mil millones de pesos; el boletín de la nota sobre la inauguración le pone una longitud de 2 mil 800 metros, pero en realidad no rebasa el kilómetro. La empresa que concluyó ese túnel cobrará un peaje para motocicletas de 17 pesos; automóvil 34; autobús 59, camiones de 2 a 3 ejes 59; camiones de 4 a 5 ejes 120 pesos. Es decir, el pueblo pagó 5 mil millones de pesos en esa obra y pagará por más de 30 años peaje a una empresa que no gastó ni 500 millones. Hecho en México.