Apenas el viernes pasado el senador Miguel Barbosa Huerta aseguró que no se iría del PRD como lo había señalado su colegisladora Dolores Padierna; el lunes pasado junto con otros senadores se apartó del grupo parlamentario perredista pero ratificó que no se incorporaría a Morena. Sin embargo, ayer dio el paso y se convirtió en afiliado a López Obrador: “el día lunes presentaré por escrito mi renuncia a la militancia del PRD y por la tarde acompañaré a la candidata de Morena (del Estado de México) al arranque de su campaña”. Obviamente, nada de esto hubiera sucedido si lo hubieran dejado en la coordinación perredista del senado.