A propósito de la preocupación de John Kelly, Secretario de Seguridad Nacional del gobierno estadounidense, sobre el arribo de un gobierno de izquierda en México contrario al país del norte, Andrés Manuel López Obrador hizo suya la referencia y aprovechó para acometer una vez más contra el gobierno de Peña Nieto, al que califica de tibio por no reaccionar con contundencia contra la agresividad de Trump. Y subraya que en una reunión que sostuvo en su reciente visita a los Estados Unidos con organismos empresariales sobre las negociaciones sobre el TLC, escuchó voces en el sentido que era mejor esperar a un nuevo gobierno porque “(Enrique) Peña Nieto estaba muy debilitado, no tenía autoridad moral ni política y podría ‘vender México a Estados Unidos”. Agua para su molino.