Constitucionalmente, los partidos políticos tienen la obligación de programar acciones para motivar al ciudadano a participar activamente en la integración de sus órganos de gobierno, esta es una de las razones por la que se les otorga recurso público, son las famosas prerrogativas. Sin embargo, las organizaciones políticas no cumplen con esa obligación, pero la iglesia sustituye esa grave omisión, como se advierte en el comunicado signado por el arzobispo de la arquidiócesis de Xalapa, Hipólito Reyes Larios y nueve obispos de la curia veracruzana convocando a la feligresía a participar en la renovación de los ayuntamientos, en un “proceso transparente y ordenado” y combatir la impunidad, la corrupción, la violencia y “agravios a la dignidad y a la vida humana…”. ¿Quién dice que no?