No que la corrupción sea un fenómeno privativo de un solo partido porque en México difícilmente habrá una de esas organizaciones a salvo de militantes que no incurran en actos de corrupción, ni el PRI, PAN o el PRD, tampoco Movimiento Ciudadano, pero en las actuales circunstancias el PRI  tiene un buen número de diputados federales señalados como socios de Duarte de Duarte de Ochoa en el latrocinio contra Veracruz. Si bien no resultará cómodo al presidente priista Ochoa Reza no hay de otra respecto de la denuncia que hicieron legisladores del PAN en el senado contra cinco diputados federales. Por lo pronto nadie del PRI ha salido en defensa de los señalados, ¿cómo hacerlo, si por lo menos Tarek Abdalá comparte carpeta de investigación con Audirac, ya preso?