Según el supervisor de esa obra, Fernando Orueta, aún no hay fecha para que entre en funcionamiento el Túnel Sumergido bajo el río Coatzacoalcos. La nota no causa extrañeza ya que después de doce largos años y miles de millones de pesos para poner en uso una obra de elevadísimo costo, la población aún duda de sus beneficios. Pero llama la atención el anuncio de que se colocará una escultura, aunque no aclaró el sentido de la misma, si será en crítica a la corrupción e ineptitud o en reconocimiento al largo tiempo que se tomó para terminarla.