Llegado a Nueva York, frente a un tribunal de justicia, el ex fiscal de Nayarit, Edgar Aveytia, se declaró no culpable de lo que se le acusa y fue capturado. No faltaba más, pues difícilmente un acusado se declarará culpable, porque en un proceso judicial todo puede suceder. Semejante actitud adoptaría Duarte de Ochoa en caso de ser aprehendido respecto  de los cargos que se le imputan, y atribuya la culpa de lo sucedido durante su gobierno a la lenidad de sus colaboradores, de muchos plenamente comprobada.