Política
Por Mario Mijares
24 de abril de 2017

1.- Nicolás Maquiavelo, en su obra Discursos sobre la primera década de Tito Livio, analiza la historia del imperio romano, la cual sin que sea un análisis comparativo, si logra ser una enseñanza suficiente y necesaria, para comprender sobre la infamia, la desconfianza y el temor que ocurre actualmente en México. Sin duda, durante varios periodos o ciclos políticos, de México, tienen semejanza a lo ocurrido en los distintos periodos de Roma, y que el gran florentino plasma en el texto arriba señalado. Advirtiendo al estimado lector, que dicho discurso, lo prohibió severamente la corte romana.

Maquiavelo siguiendo a Aristóteles, clasifica las seis formas de gobierno, en donde dice: “tres de ellas son pésimas y las otras buenas en sí mismas; no obstante, éstas últimas, cuando son expuestas a la corrupción llegan a ser perniciosas. Las tres excelentes son: la monarquía, aristocracia y república, las perversas son; la tiranía, oligarquía y la democracia”. En Roma en la época de la monarquía de Rómulo se hicieron buenas leyes, con el tiempo lograron un régimen perfecto, dando una libertad apropiada, lo cual produjo dos partidos, el de los nobles y el del pueblo, imponiéndose posteriormente un gobierno republicano.

Años más tarde, el arribo de la tiranía de un solo hombre a Roma, nos demuestra de forma descarnada sobre el poder unipersonal perverso, al estilo de los detestables como; Cesar, Calígula, Nerón y Vitelo, todos ellos, fueron hombres malvados que utilizaron al ejército, no sólo para librarse de sus enemigos, sino para atemorizar y masacrar toda protesta del pueblo. La historia de Roma en estos ciclos, nos da fe de la infamia y el temor tanto del gobernante como de los gobernados.

3.- México desde su intento de independizarse en 1810, pasó por varios ciclos políticos, antes de lograr constituirse, la historia del pueblo mexicano en los siglos XIX y XX, a pesar de haber tenido tiranos como Porfirio Díaz, no se comparan con los perversos del siglo XXI, al estilo de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, quienes tienen en su haber más de doscientos mil muertos y desaparecidos, ambos se han respaldado y utilizado a las fuerzas armadas.

Asimismo, desde el arribo a la presidencia de los dos, se ha dado un linaje de discordia, y anuencia a la corrupción, así como de la ambición injustificada de todos los que han logrado un cargo en los otros dos niveles de gobierno. Tanto Felipe Calderón como Enrique Peña Nieto, pasarán a la historia como hombres de notoriedad y muerte, y quizás mientras vivan estarán bajo el estigma de la sangre. La infamia para ellos, lo será también para sus herederos. Maquiavelo señala: “Digna es la censura de la violencia que destruye, no a la violencia que reconstruye.”

4.- En un país como México, donde el representante del Poder Ejecutivo, tiene las grandes facultades plasmadas en la Carta Magna, había sido bien gobernado por los políticos. Ya que   en una forma de gobierno de uno,  monarquía, se necesita que la grandeza del país esté en relación con la potestad de quien gobierna.

El problema ha sido la facilidad de arribar al poder vía elección de unos cuantos, y legitimada por una mayoría analfabeta, esto hace que el elegido no pueda regir los destinos de la nación de manera correcta. Sin duda, si bien el voto popular ha llevado a los primeros puestos a hombres esclarecidos. En los últimos 50 años, han llegado bribonzuelos mediocres, que una vez elevados a la primera magistratura, sólo demuestran su ineptitud.

5.- La interrogación que se percibe en el aire, es sin duda que el pueblo mexicano ha venido manifestándose por la esperanza de que Andrés Manuel López Obrador arribe finalmente a la presidencia. Así también, son millones de habitantes de este país, que no les interesa, leer ni escuchar detenidamente las propuestas del dirigente nacional de MORENA, las cuales están en base al “Amor a la patria”, lo cual llevaría a olvidar las ofensas entre las clases sociales, y sobre todo en los partidos políticos.

Tito Livio, señala que los romanos tenían como bandera, el defender siempre a “La Patria de la ignominia”, ya que su defensa era indispensable en todo momento. No obstante, desde hace muchos años que el gobierno en base a sus seudo/intelectuales, materialmente la borraron de la mente del mexicano, este es sin duda un sentimiento personal y propio de una aceptación y sentido de pertenencia. Por tanto, ya no hay en México, estas acciones de orgullo y fervor nacionalista, que impulsaba el apego a su tierra natal.

Se llama patria a la tierra natal de los padres de una persona, a la cual se siente ligada afectivamente independientemente de que haya o no nacido en ella. El significado suele estar unido a connotaciones políticas o ideológicas, y por ello es objeto de diversas interpretaciones, así como de uso propagandístico. “La Madre Patria” es un término que dice la relación entre una nación de origen y una colonia o el origen étnico de un grupo de inmigrantes. El refundar la república perdida, tendrá que ser un hombre prudente que entienda el bien común de todas las clases sociales, el bien común por arriba del bien privado, tendrá que ser alguien que entienda que la patria como parte de la esencia republicana.