Viernes contemporáneo

Por Carlos Luna Escudero

08 de mayo de 2017

Es muy temprano para dar pronósticos sobre la elección a alcalde en la ciudad de Xalapa, es muy temprano para dar pronósticos de cualquier elección en el estado de Veracruz. Aquellos que lancen pronósticos de victoria sólo mostrarán la inclinación de su corazón o de su bolsillo. El caso es que la primera semana de campaña no mostró gran cosa, si acaso parte de la estrategia que habrá de seguir cada candidato. Algunos llenando de eventos vacíos (oxímoron político) su agenda, otros acudiendo a entrevistas en medios de audiencia limitada, algunos más recorriendo calles, plazas y mercados, tratando de estar lo más cerca de esa gente de la que siempre han estado alejada. Dándose baños de pueblo, que no limpian su pasado, aventándose unos tacos en los locales populares, para que la gente vea que el candidato, candidata, sí come chile y le gustan los de suadero y tripa aunque estén bien llenos de polvo.

Sus propuestas, si las traen, no han tenido gran repercusión, sólo las mencionan en el lugar al que asisten pero, al menos en la primera semana, no se ha escuchado de la gran panacea que habrá de resolver los problemas de este municipio. Porque este municipio tiene problemas, problemas que son los que afectan a todo el país, como el crimen y la inseguridad; pero también problemas que se originan en el estado como la falta de empleo y la quiebra financiera que limita el flujo de efectivo en los comercios. Hay también problemas particulares de cada municipio, problemas que se han agravado por las malas administraciones municipales, por los vicios que echaron raíces en los alcaldes que transitaron los periodos sexenales de Fidel Herrera y Javier Duarte. Para ejemplo sólo un botón. Siguiendo los vicios de los gobernadores varios alcaldes saquearon al erario, otros se auto asignaron obras que dejaron inconclusas o que se hicieron de mala calidad con la consecuencia de que ahora ya son un desastre.

Pues para solucionar estos problemas, pocas propuestas se han escuchado. Xalapa en lo particular requiere una solución para la movilidad, una solución que deje satisfechos tanto a los peatones como a los automovilistas. No es propio que por quedar bien con el peatón se afecte a los automovilistas, aunque tampoco está bien que para quedar bien con los automovilistas se afecte al peatón. Ese equilibrio no se ha visto hasta el momento en ninguna autoridad. Pero tampoco se han visto las obras magnas que habrán de dar solución a los grandes problemas de la capital veracruzana. Los alcaldes no proyectan grandes obras porque ahí sí piensan que su paso por el ayuntamiento sólo es transitorio. De modo que el nuevo libramiento, que tanta falta le está haciendo a esta ciudad, eso no tiene caso proyectarlo “porque si lo empiezo, no soy yo quien habrá de inaugurarlo”. Esa visión mezquina nos tiene en el atraso.

Esto va para todos los candidatos que buscan administrar la ciudad capital. La entrada Xalapa viniendo por Veracruz ya está más que rebasada. En ocasiones se hace uno más tiempo en transitar el tramo de Las Trancas a la Araucaria de 20 de Noviembre y Lázaro Cárdenas, que el tiempo que se hace uno de Cardel a Xalapa. Todos los carriles van saturados, a vuelta de rueda, aunque el semáforo más próximo, si va uno hacia Banderilla, sea en la zona de la Corona. Ese problema ya lo tenemos encima y hasta el momento nadie le ha prestado la debida atención.

Pero ese sólo es un problema de los tantos que se deben solucionar en Xalapa. Y lo triste es que en campaña no se escuchan proyectos que puedan solucionar esos problemas. Y si tienen esos proyectos pues denlos a conocer porque hasta el momento sólo se sabe que ya empezaron las campañas y que los candidatos comen tacos con picante, y que los apoyan sus líderes nacionales, y que quieren el voto, pero nada más.

Para muchos los resultados en Xalapa se pueden ver ya en una bola de cristal. Lo dicen por los últimos resultados donde los candidatos de Morena, sin necesidad de hacer campaña, sin siquiera tener buenos candidatos, han resultado ganadores. Esto se ha debido al repudio que se tiene en los partidos tradicionales, y en el empuje que le da a los candidatos de este partido Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, para Morena el panorama ha cambiado.

El PRI tiene que ir a contracorriente. Varias cosas trae en contra Alejandro Montano. En primer lugar, su partido que solapó a los últimos dos gobernadores que dejaron devastado a Veracruz. En Veracruz pocos, muy pocos quieren saber del PRI, en Xalapa menos.

Ana Miriam Ferráez no ha mostrado gran cosa. El empuje que se pretendía le diera Josefina Vázquez Mota sólo fue un día de campo familiar.

De los otros candidatos sólo Nicanor Moreira se ve que puede entrar a la pelea. Moreira trae la ventaja de que, siendo un candidato ciudadano, pues la gente le tiene mejor aceptación que si procediera de algún partido político. Por cierto, hizo bien el PANAL en quitar ese ridículo video de Ruth Callejas hablando de combatir a las ratas que se robaron todo en Veracruz. Esa es publicidad en contra.

Esperemos a ver que nos muestra la segunda semana, quizá para entonces el panorama ya no se vea tan brumoso.

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