Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
31 de mayo de 2017

 

¡El autodestape, más allá de la risa loca!

La política no es de ocurrencias.

Horas después de que el titular de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong abandonara Veracruz, dos mozos de Miguel Angel Yunes Linares  “destapan” al rijoso veracruzano como aspirante a la presidencia de la República.

El sospechosismo llama la atención.

El pronunciamiento de la fórmula PAN/PRD aldeana se da a unos días de la elección que habrá de renovar las alcaldías que en modo alguno definirán el rumbo de Veracruz y el resto del país en el 2018 ya que la entidad –tercera reserva electoral- está a punto de convertirse en Morena.

Se sucede al cumplirse el primer cuarto de un gobierno fallido y sin esperanzas de traer la seguridad pública para ocho millones de veracruzanos.

Se registra en el marco de una popularidad a punto de tocar el piso (4.2% de la simpatía ciudadana) producto de sus desatinos, incumplimiento de compromisos –seguridad, empleo, cárcel de verdad para saqueadores, devolución del dinero y el rescate de Veracruz- y un ejercicio de poder más con el estómago que con la serenidad y sabiduría que impone el cargo…

Y con un inminente voto de castigo.

¿Por qué apostar entonces por un perdedor para presidente de México?

En la impronta el mismo destape ha provocado la risa de los más. En el fondo, sin embargo, lo que mueve a quienes cilindrean a Miguel Angel Yunes es gestar un río revuelto para atajar a como dé lugar a Andrés Manuel López Obrador en el 2018.

Los dos que tres sombrerazos de Yunes Linares contra Andrés Manuel, las mentadas de madre lanzadas por él y miguelito, su hijo, a ese “pinche viejo guango” y sus balandronadas de cantina tienen verdaderamente apantallados a los peñistas que ven con azoro como el “Peje” –lagarto, dirían otros- está a un tris de tragarse a la república.

Yunes Linares es la tabla de salvación del viejo sistema corrupto.

Que Osorio ni que nada; al carajo la dulce Margarita; a la goma el afeminado Ricardo Anaya; fuchi a la Pantera Rosa poblana… ¡Queremos uno con güevos!..

Uno que vaya al bulto. Uno como Miguel Angel que hizo trizas a Duarte. Que encuere al tabasqueño. Que lo saque de quicio. Que le miente la madre por donde se pare. Que lo denuncie como ¡el peligro para México parte II!  Que lo cite a medianoche en cualquier callejón para romperle su máuser.

¿Qué Yunes Linares es un recurso gansteril que muestra la desesperación de un agonizante régimen desesperado?..

Pues sí ¿Y qué?

La idea es atajar con todo y con lo que se disponga. Que no llegue es la consigna. Que la alternancia se dé, pero hacia la derecha. Que se impida a como dé lugar una dictadura de estado.

Ya se ve venir la solicitud de licencia de Yunes en marzo próximo.

Dejará a uno de sus chavos, a Fernando, al frente del changarro mientras el otro, Miguel junior –el del lenguaje florido-, va por la gubernatura para luego empezar a destruir los laberintos del poder moreno.

Ese es el plan perverso de México.

Un plan que no responde a ocurrencia alguna. Es solo política. Es una estrategia, acaso la última, para atajar a como dé lugar a quien ya se ve muy cerca de la Presidencia de México y del inminente fin de privilegios y corruptelas que tienen en quiebra al país, en una de las peores desgracias sociales que se tienen memoria.

Miguel Angel Yunes es el último recurso del PRI y su aliado el PAN ante la sumatoria nacional en torno a Andrés Manuel López Obrador. Obreros, empresarios, poderosísimos trust financieros, políticos de toda laya, la desposeída gente del campo, los desempleados, los ninis, los estudiantes, las mujeres… todo mundo simpatiza con la causa pejista.

El cambio ya se ve venir y hay que atajarlo a como dé lugar, aun cediendo el espacio de poder a uno que no sabe gobernar, pero sí echar pleito y crear cortinas de humo; que sabe cómo jugar con las cajas chinas y crear percepciones confusas, a un ambicioso de poder que ya no tiene nada que perder. A uno, como decía Camus que venga del absurdo “que cree su propio futuro”.

Ante el inminente derrumbe del aparato que obliga a lanzar al ruedo al veracruzano es, en efecto, una medida desesperada, pero… ¿Y si pega? ¿Y si de verdad atajar la embestida Morena? ¿Y si provoca que le de el patatus al Peje?.. No olvidemos que Felipe Calderón gana por tres razones fundamentales: porque manda al carajo a Fox, porque convence al electorado de que el Peje es un peligro para México y porque hace trampa en las urnas.

Así que ni tan loquito el aspirante. Tampoco debe movernos a la risa su nominación. En política no hay casualidades. Lo que está en juego no es poco. Hoy para Miguel Angel ser presidente de México no es un sortilegio, es una urgencia nacional… ese es el mensaje de Osorio Chong.

Ya por lo pronto a Miguel Angel Yunes Linares le viene guango Veracruz.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo