Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
08 de mayo de 2017

*Aquel famoso Remington
*Gobierno debe investigar

ENTRE 1920 y 1930 existió en México un afamado pistolero llamado Rodolfo Álvarez del Castillo y Rojas, cuñado de la desaparecida actriz, María Félix conocida como “la Doña”. Álvarez fue un matón de los Gobiernos “revolucionarios”, de los que engendró la Revolución de 1910 que quitó del Gobierno a don Porfirio Díaz para trepar al poder a “generalotes” sin oficio ni compromiso político, y si con una gran ambición de poder –de aquellos que solían decir a los hacendados: me vendes tu rancho o se lo mando a pagar a tu viuda- . Se le conocía como “el Remington”, porque sus crímenes los cometía con un arma de esa marca, muy peculiar por entonces, e incluso de su vida se filmó una película intitulada “Aquel famoso Remington” que interpretó Gustavo Alatriste, y dicen quienes conocen la historia que a personajes como ese se debe la fundación del PRI, ya que gracias a los servicios prestados a los entonces mandos, fue posible el encumbramiento de personajes como Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y la construcción de un “Maximato” que dio origen al Partido Nacional Revolucionario (PNR), nombre con el que se fundó el actual Partido Revolucionario Institucional desde 1929

DON RODOLFO “el Remington” era, como ya ilustramos, especialista en asesinatos políticos, mujeriego sin escrúpulos y matón a sueldo del gobierno, a tal grado que cuando fue encarcelado por el asesinato evidente de un político que estorbaba al naciente régimen, repartió dinero entre los vigilantes para que los trataran bien, en tanto sus amigos políticos se movieron con tal rapidez hasta lograr que fuera excarcelado, no tanto porque le debieran favores sino por tenor a que hablara. De acuerdo a las biografías que se han escrito en torno al sujeto, el afamado pistolero muere al ser traicionado por una celosa amante a la que contra su costumbre, promete matrimonio y lleva a vivir con su hermana, sin saber que la dama era familiar de un militar que lo perseguía de tiempo atrás por los asesinatos políticos que había cometido, y es finalmente quien le da muerte en una cantina.

NO ES secreto que la historia del sistema político que vivimos está plagada de “famosos Remington” dispuesto a servir al mejor postor con tal de tener espacios de impunidad que les permitan ejercer la corrupción y, por consiguiente, enriquecerse a costa del Estado o de los Gobernados. Son gente dispuesta a todo, y aunque hay quienes dicen que en la guerra, en el amor y en la política todo se vale, lo cierto es que a 20 días de los comicios para elegir Presidentes Municipales, síndicos y regidores, en algunos municipios del Estado se respira un aire tenso que augura violencia, y que en cualquier momento podría engendrar resultados lamentables. La política ha sido así, y ahí están lamentables casos como el del General Alvarado Obregón y Luis Donaldo Colosio, sin contar crímenes como el de Venustiano Carranza y otros próceres del movimiento revolucionario que dio vida al México contemporáneo.

EN CORDOBA, por solo mencionar un sitio, se ha vivido un escenario catastrofista que podría estar ligado a esa violencia entreverada con el sistema. Y es que el dirigente de taxistas y colonos de aquella zona, Fernando Zúñiga Sánchez –quien anunció que no apoyaría la campaña del priista Francisco Portilla Bonilla a la alcaldía de aquel lugar y si, en cambio, sumaría a otro proyecto- ha sido baleado en su domicilio, aunque por fortuna sin saldos fatales. Coincidencia o no, el hogar de Zúñiga Sánchez fue atacado anoche violentamente a balazos, en un evento que pudo costarle la vida. Los hechos ocurrieron en la colonia México a pocos minutos de que en la misma unidad se diera otra agresión a una pareja. Los agresores fueron dos hombres que llegaron en un taxi, y aunque elementos de la Policía Estatal y Militar tomaron conocimiento y acordonaron el área, los agresores lograron escapar no sin antes dañar un taxi propiedad de su familia que se encontraba estacionado en el exterior.

LLAMA LA atención que a los pocos minutos de ocurrido el suceso, la Regidora Quinta del ayuntamiento cordobés, Mirna Leticia Puertos Tinajero se comunicó vía telefónica con el agraviado para saber del estado de salud del dirigente, cuando en los tres años, cuatro meses y 8 días que ha estado al frente de la Comisión de Policía y Prevención del Delito, Tránsito y Vialidad, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos y Participación Ciudadana y Vecinal (ufhhh) no ha hecho nada por esa colonia donde la delincuencia suele hacer su agosto permanentemente. De hecho Córdoba se debate en una inseguridad que aterra, ya que el número de levantados, ejecutados, robos y asaltos se ha disparado en un mil por ciento comparado con el año antepasado.

HAY QUIENES suponen que la decisión del dirigente de no ir con el PRI en las elecciones del 4 de Junio pudieron haberle provocado el grave incidente, razón por la cual sus seguidores demandan que se investigue hasta las últimas consecuencias esos hechos que pudieron ser mortales en víspera de una elección que en Córdoba, al parecer, la tiene perdida el PRI, no solo porque ese partido en municipio es relacionado con Javier Duarte de Ochoa –el hijo adoptivo que saqueó al Estado- sino porque el candidato a la alcaldía es Francisco Portillo Bonilla, un ex alcalde de tristes recuerdos muy cercano al duartismo y, para variar, el diputado es otro personaje ligado al ex Gobernador detenido con fines de extradición en Guatemala como lo es Juan Manuel del Castillo.

NADIE DESEA suponer que el PRI, PAN-PRD o incluso otros partidos, en su desesperación, recurran actos deleznables para garantizar el triunfo, y mucho menos que le apuesten a la violencia, sin embargo, en diversos municipios se están dando amenazas en contra de candidatos, como ha ocurrido en Coatzacoalcos donde Carlos Vasconcelos se ha visto precisado a reformar su seguridad ante las advertencias que ha recibido por parte de presuntos grupos fuera de la ley, y como el existen por lo menos medio centenar de amenazados que están a punto de tirar la toalla. Insistimos, Veracruz no necesita más escenarios de violencia y menos de intimidación o terrorismo político que podría ser traslado, incluso, al 2018, cuando se disputará de nuevo la Gubernatura. Por ello la urgencia de que el Gobernador Miguel Ángel Yunes se ponga las pilas y ordene investigar hasta sus últimas consecuencias esos hechos que solo enturbiarían, aún más, la incipiente democracia. OPINA carjesus30@nullhotmail.com