Despertar a Tiempo
Romeo González Medrano
22 de mayo 2017

La corrupción es el problema fundamental de México, ha penetrado en todos los poros de los Tres  Poderes del Estado Mexicano, del gobierno federal, estatales y municipales, a grupos de interés de proveedores  ( locales, nacionales e internacionales) y a la parte de la sociedad beneficiada como cúpulas sindicales, grupos de presión  y de partidos. Si este problema no  se resuelve primero, nada se resolverá. Y se resolverá no con cambios de “quítate tú para ponerme yo” sino con transformaciones profundas que pueden iniciarse en 2018 pero llevará su tiempo.

La fiscalización toda está sometida y partidizada, todo intento anticorrupción está paralizado, por eso ni seis años fueron suficientes al Presidente para crear y dejar funcionando el último invento. Este régimen caducó pero tiene capacidad para absorber sin asimilar cualquier “remedio” que se ocurra, por eso México es campeón mundial en leyes que no se cumplen y en instituciones de fines nobles que en la práctica no funcionan para lo que fueron creadas.

Mexico tiene hoy un economía con el más bajo crecimiento de 30 años. Veracruz con caída de la inversión, el consumo y más desempleo. Dicen los medios que fue DUARTE, pero omiten decir que nada lo hizo solo, ni sólo fue para su bolsillo ( o el monedero del ahorro de su señora) actuó con la complicidad de su partido, del gobierno federal, incluso de la mayoría de la clase política gobernante. Hay evidencias de que gran parte de los recursos desviados fueron para fines electorales y el enriquecimiento ilícito.

No es novedad referirse al uso electoral de programas Sociales; pero sí que los señalados como responsables, lo sean funcionarios federales poco visibles en esas prácticas, o sea operadores de fondos y flujo de dinero público.  Sustracción ( robo) reubicación (a conveniencia) o goteo del presupuesto federal son algunas de las técnicas para que estos programas tengan oportunamente  impactos electorales específicos y a la vez “ganancias ” porque esos recursos “trabajan” por fuera depositados, en bancos.El blindaje no existe, es pura simulación compartida. Por citar algunos casos , se da en programas sociales, ( SEDESOL) de salud (IMSS,ISSSTE) y en Caminos y carreteras con obras del FONDEN (SCT). El problema es que la tipificación de “delito electoral” se vuelve imperceptible porque aparece encubierta como  “procesos de tramitología, ” “dictámenes o disponibilidad o insuficiencia  presupuestal”, ( según convenga) también aparece como “cuestionamiento de expedientes técnicos de proyectos de obra, ” y una miscelánea de “argumentos”. En otras palabras todo como “actos dentro de la ley “. Semejante interpretación la escuchamos del Senador Pepe Yunes cuando siendo Diputado Federal en un desayuno le preguntaron si podía gestionar ante la SHCP la aprobación de un proyecto vial de la capital. Xalapa bien podría llamarse la ” Ciudad de grandes proyectos de vialidad interior” que se quedaron en eso.

El que tiene la banca “lleva mano” , o sea el gobierno federal a través de la SHCP. Se trata de estrategias electorales y aún postelectorales ; un eficaz instrumento “multiusos” en este caso también será de “negociación” para cuando se venga la ola de denuncias de la más intensa judicialización de casos en la historia de los procesos electorales, mismos que habrán de “resolver” los magistrados mejor pagados del Mundo que para nada van a tocar el financiamiento ilegal de campañas.Usted interprete.

Se sabe de quién es la mano que mese la cuna del FONDEN porque es un mecanismo colegiado aparentemente bajo la coordinación de la Secretaría de Protección Civil y que en Veracruz goza de negros antecedentes con expedientes abiertos en la PGR a instancias de la ASF por observaciones a las Cuentas Públicas de por lo menos una década de desastares por fenómenos naturales con decenas de municipios y miles de familias a las que nunca les llegó el recurso autorizado o llegó con “mochada” en “escalera”. En este caso, la manipulación electoral de fondos para obras podría integrar otro paquete -nada pequeño- de hechos que añada a su chamba la FEPADE ( Fiscalía Especial en Materia de Delitos Electorales) la Secretaria de la Función Pública, la Fiscalía Anticorrupción o ya de perdido se tome y archive  la PGR. Para justificarse ante la sociedad o para no ser despedidos e investigados por un nuevo régimen.

Por otra parte, sea por necesidad presupuestal o por los motivos que tengan, quizá los nuevos alcaldes -en el caso de Veracruz y los Estados

Con elecciones en 2017 se pongan en un acuerdo plural como demandantes, y junto con las organizaciones de productores afectados por el “tandeo” de recursos o los nuevos alcaldes urgidos  de recursos, o bien los legisladores federales en su afán de falsos adalides de la transparencia y la rendición de cuentas,  promuevan un punto de Acuerdo al respecto. Quizá algunos se pongan de acuerdo y más de un alto funcionario se va al agua para ayudar tratar de salvar el barco.  No será suficiente; hoy estamos ante la coincidencia del flujo electoral del presupuesto,  la judicialización del proceso electoral, la partidización y perversión de la justicia y de la incapacidad para garantizar la seguridad y el pleno ejercicio  de la libertad de expresión y cuando así son las cosas es porque se alcanzó un grado de degeneración tal de las instituciones del Estado que no se supera con discursos, parches o paliativos  sino  que amerita una regeneración integral del Estado, que recoja con objetividad los nuevos consensos y disensos, acuerdos sobre el  rescate y reconstrucción de la estructura institucional del Estado Social y de Derecho a fin de hacer  viable un nuevo modelo de desarrollo que privilegie el fortalecimiento del mercado interno y el combate eficaz de la corrupción, la impunidad y la desigualdad social por la vía más eficaz que es el fomento de la inversión productiva y la generación de empleos.

No se sabe pero el voto de castigo crece como espuma y al operador estatal de Veracruz parece no importarle la parálisis de la economía, solo su proyecto personal mientras EPN tratar de convencernos que atrapar a Duarte es hacer mucho.De allí el desespero del régimen en su comportamiento en el Estado de México y Veracruz, dos de los padrones electorales más grandes y antesalas posibles de un nuevo amanecer para el 2018

 ¿Cuánto le falta a la clase política gobernante para que se de cuenta de la magnitud de los cambios inaplazables de un México que siempre llega tarde al tiempo histórico mundial? ¿Cuánto nos falta a los mexicanos inconformes para comprender esto mismo? Quizá 2018 y años posteriores pero no muchos por varias razones: a. porque la injusticia y la desesperanza se siguen convirtiendo en desesperación y puede llegar a rebasar a toda organización política con casos como los huschicoleros.

b. Porque todo intento por “rehabilitar instituciones” caduca al nacer, se lo “come” la simulación y c. Presión una globalización  económica no logra expandirse ” sus anchas”a países con alta y permanente inestabilidad política y social con Estado fallido.