“El señor Felipe Calderón (Hinojosa), excomandante supremo de las Fuerzas Armadas, declaró la guerra al narcotráfico y fue un término muy desafortunado”, es el reclamo público que 20 militares en prisión expresan en carta a los Poderes de gobierno federales. “Fuimos usados por el Estado mexicano. Se nos capacitó para una función y se nos ordenó hacer otra muy diferente…”, señalan coincidiendo con el General Secretario cuando expresó la necesidad de un marco normativo para su intervención en esta “guerra”. El reclamo es explicable a partir del fracaso de los gobiernos en preparar cuerpos policiales para combatir la delincuencia pues ocurre todo lo contrario, porque aún sin aprobar los exámenes de confianza circulan por las calles de ciudades y zonas rurales policías involucrados con el crimen, sin que alcaldes y gobernadores hayan sido capaces de resolver el problema. Preocupa el interrogante ¿qué ocurriría si las fuerzas armadas se retiran a sus cuarteles? ¿Quién perdió la guerra?