Crónicas urgentes
Claudia Costantino

En memoria de María Teresa, mi madre

Como si la gente no durmiera, la mayoría de los candidatos a la presidencia municipal de la capital del estado arrancaron sus campañas rodeados de simpatizantes y sus equipos de trabajo en los primeros minutos de este martes 2 de mayo. Al parecer, la brevedad de la campaña, que sólo durará treinta días, hizo comer ansias a los aspirantes que no quieren desperdiciar ni un segundo para intentar anclar en el electorado, al menos su discurso. Se escuchan pocas propuestas con fundamentos.
Así, oímos a lo largo del día a un Alejandro Montano, candidato de la alianza PRI-Partido Verde, con propuestas fuera de su competencia, como la de recuperar la seguridad en las calles del municipio, aunque ello le compete al gobierno del estado pues, como usted sabe, los municipios ya no tienen injerencia en los cuerpos policiacos.
También propone reordenar el transporte público en la ciudad, e hizo un recuento de las nuevas rutas como las concibe mejor trazadas. Se antoja complicado, por decir lo menos, que los intereses de los transportistas que se han impuesto durante décadas cedan por la iniciativa de un munícipe. Ojalá.
En un discurso fluido, con tablas, que prueba su experiencia política, aprovecha bien los micrófonos y se escucha seguro, tranquilo y entusiasta. Lo que nadie puede olvidar, pese a su impecable retórica, son sus vínculos con los dos últimos gobernadores priistas y todos los negativos de las siglas de su partido, que son tantos.
Por su parte, la candidata de la alianza PAN-PRD, Ana Miriam Ferráez, la única mujer en la contienda, se muestra insegura, titubeante en el discurso, carente de timing político para abordar los temas municipales torales; aunque cuenta con la ventaja de ser la candidata del partido en el poder y la venia del gobernador Miguel Ángel Yunes, como el resto de los candidatos de esta coalición. Traen la inercia ganadora del 6 de junio de 2016. Pero cargarán también con los muy pobres resultados que ha conseguido la administración “del cambio” en sus primeros seis meses.
A lo largo del primer día de campañas, el gobernador Yunes ofreció a los veracruzanos mantener las manos fuera de la elección y propiciar el piso parejo para todos los partidos en la pugna por la renovación de las alcaldías.
El más sensato fue Carlos Luna Escudero, quien arrancó su campaña al filo de las diez de la mañana en el café de La Parroquia de Enríquez, y quien en breve presentará su plan municipal de desarrollo. El candidato de Movimiento Ciudadano es acompañado por Dulce Danzón, la esposa del dirigente estatal de este partido, Armando Méndez de la Luz. El exrector de la Universidad IVES aseguró que dará prioridad a la cultura y que apuesta a que en Xalapa todo puede suceder, pues a la ciudad la han gobernado todos los partidos, así que nada se puede dar por hecho.
En el caso del candidato de MORENA, Hipólito Rodríguez, quien hace unos meses se anticipaba como seguro ganador de esta elección, arrancó su campaña regalando flores en los bajos del palacio municipal de Xalapa, en el primer minuto de este martes, y unas horas después debería sortear los cuestionamientos por el nuevo videoescándalo de la diputada de su partido, Eva Cadena, y que puso a su partido en la mira nacional de la peor manera. Otra vez por tierra el discurso de la honestidad.
En el caso de Nicanor Moreira, candidato de Nueva Alianza, arrancó su campaña en los primeros minutos de este martes, en el emblemático barrio de Xallitic. En el acto proselitista encendieron velas en memoria de los muertos y desaparecidos del municipio; pidió perdón a las madres dolidas con la pérdida de sus hijos y se comprometió a recobrar la tranquilidad de los xalapeños. Tampoco dijo cómo.
Por último, el candidato independiente, Antonio Luna, cuestionado por su participación en la contienda electoral, pese a que su partido, Movimiento Cardenista, haya perdido el registro, luego de los pocos votos alcanzados en la pasada elección, aseguró que: “estoy seguro de que los votos me fueron robados, pero cuento con el apoyo de los xalapeños, y por eso pudimos reunir más de quince mil firmas y credenciales de elector que las acompañaban, y eso me permitió registrarme y continuar con nuestra lucha social”. Negó sus nexos colaboracionistas con los dos últimos gobernadores priistas y aseguró que mantiene muy buena relación con la actual administración estatal. Eso dice él.
Este es el resumen del arranque de campañas: nada para nadie. Ningún eco. El municipio de Xalapa es visto como laboratorio político, del que mucho pueden aprender quienes se dedican a la política, y quienes nos dedicamos a observarla y rendir cuenta de su devenir. Lo único cierto es el hartazgo de la sociedad, tanto de los partidos políticos, como de sus gobernantes. Veremos qué nuevas o viejas estrategias traen los candidatos y qué nuevas lecciones les enseña la sociedad. La suerte está echada. La moneda en el aire. Que gane el menos peor. Por el bien de Xalapa.

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