Doce años de irresponsable abandono provocaron un daño de fatales consecuencias en el Sector Salud veracruzano, tal como es posible advertir en las condiciones de su infraestructura hospitalaria, equipos en creciente deterioro, y lo peor, gente enferma que no recibe la mejor atención en alivio y cura de su padecimiento. La implacable corrupción, el saqueo impune a que fue sometido este importante sector se refleja en, por caso, un diferimiento de consultas y atención en enfermedades tan letales como el cáncer, cual ocurre en el CECAN en donde su plantilla de médicos oncólogos es insuficiente por insuficiencia de recursos para nuevas contrataciones, y equipos descompuestos o parados por carencia de insumos.