La agroindustria y la ganadería veracruzanas caminan por inercia demostrando su fortaleza independientemente del impulso que programáticamente pudieran darle el gobierno federal y el estatal. Este importante sector de nuestra economía permanece semiparalizado porque es grave el daño financiero infringido durante los pasados doce años, y la federación no aporta lo correspondiente porque requiere comprobación de cómo se aplicaron sus remesas. El Secretario de la SEDARPA, Rosendo Guzmán Avilés, habla de desvíos por mil 400 millones de pesos, en perjuicio de los campesinos veracruzanos por malos manejos del gobierno anterior, a ver quién pisa la cárcel y devuelve el dinero.