Cualquier poblador del primer mundo que visite México se extrañará de la profusión de días de asueto que contempla el calendario de la burocracia mexicana y del magisterio en particular; considerará, en primer término, que se trata de una nómina pagada con dinero fiscal. ¿Cómo no sorprenderse si en cinco meses de lo que va del año ya se han producido varios de los llamados “puentes”, y acaba de pasar el del 5 de mayo cuando en Veracruz iniciará otro con motivo de celebrar el “día del maestro”? Pero para frenar cualquier alarma, el subsecretario Uriel Flores Aguayo aclara que los maestros “sólo suspenden clases lunes y martes”. ¡Qué alivio!