El gravísimo atentado contra la subdirectora de El Costeño de Autlán publicado en la entidad jalisciense, en el que murió el hijo del Director de ese semanario, ha provocado las justas protestas de periodistas de Jalisco. Pero el encono social lo solivianta aún más la declaración del gobernador, Aristóteles Sandoval, cuando pide “no especular” sobre si el atentado se debe a la actividad periodística de los agredidos. El lamentable suceso es indignante y preocupa a la población, pero la declaración del gobernador es hasta ofensiva al sentido común porque pareciera importarle más las consecuencias políticas que el dolor de una familia en luto. ¿Argumentaría igual de no ser gobernador? No, entonces exigiría a las autoridades mayor seguridad pública para la población.