Estuvo en Xalapa, Ernesto Ruffo Appel, el primer gobernador panista de México tras de haber derrotado al PRI en las elecciones de Baja California Norte, en julio de 1989; hizo interesantes reflexiones sobre las causas de la transformación de su partido después de haber llegado al poder: de románticos buscando un cambio a políticos buscando el poder. Pero es regla general que los partidos políticos se forman para llegar al poder, de otra manera solo son clubes de amigos entretenidos en reflexionar como masca la iguana pues en política las hermanas de la caridad no existen. Ruffo añora al pasado doctrinario del PAN, el de la reflexión ideológica, sin embargo la actualidad, tras probar las mieles agridulces del poder, obliga a los panistas a ingresar al callejón de los trancazos, al grado de aliarse con el “peor” de sus adversarios “ideológicos”.