Más allá de las simpatías populares adictas a Andrés Manuel López Obrador, es recurrente la pregunta sobre el origen de sus ingresos pues, obviamente, es dinero público. Con frecuencia se aduce que AMLO no trabaja, pero solo para poner en duda sus ingresos porque es dirigente de un Partido Político, y por eso se le asigna un sueldo. Pero López Obrador anda en campaña hace años, dos lustros por lo menos, y eso requiere de mucho dinero, de allí el cuestionamiento. El permanente recorrido de AMLO por todo el país le ha servido para capitalizar el descontento y la desesperanza de muchos mexicanos, eso lo ha ubicado como un prospecto competitivo en la elección presidencial que viene. Corresponde a sus adversarios demostrar que el modus operandi del Peje una vez en la presidencia sería un remedio peor que la enfermedad.