Cuando se tuerce la aplicación de la justicia para obedecer a presiones políticas o económicas se infringe un grave daño al ya de por sí carcomido andamiaje jurídico mexicano. Pudiera no ser cierto pero fuerte es el rumor de la pronta llegada a casa de Elba Esther Gordillo, quien cumple su “condena” en un hospital de lujo porque supuestamente su estado de salud así lo exige; en Veracruz, el dirigente de la franquicia de “Los 400 Pueblos” salió de Pacho Viejo, en donde cumple proceso, por razones de salud que supuestamente cura en el Rafael Lucio. Ahora, tras la visita del representante de TAMSA, empresa icónica de Veracruz, se habla de la pronta liberación de Pascual Lagunes, previamente acusado de homicidio, incitación a la violencia y terrorismo. No es buena señal.