Es un hecho que los gobernadores de las entidades federativas, al menos en su gran mayoría, no asumen el compromiso de luchar contra el crimen organizado, esa experiencia la pudimos observar plenamente en Veracruz durante los gobiernos de Fidel y de Duarte. Por eso no extraña el discurso de Peña Nieto ante la Conferencia de Gobernadores (CONAGO), a quienes pidió ‘‘esfuerzos propios mucho más decididos y comprometidos, que vayan más allá de mantener una inercia’’ y acciones “genuinas”, “y auténticas” para modernizar las policías y los órganos de procuración de justicia. Tal es lo mismo que repetía Felipe Calderón, por lo visto con los mismos resultados porque, como señala el presidente los índices delincuenciales van en aumento.