Con la destitución del Director del FBI, Donald Trump ha cometido uno más de sus muchos errores en la presidencia de la república, quizá uno de los más graves, si se considera el arraigado respeto en EEUU hacia las instituciones. La experiencia del defenestrado Richard Nixon gravita en este caso (no hace mucho otro presidente, Bill Clinton, estuvo a punto de perder el cargo por haber mentido en una investigación oficial, cuánto más pudiera ocurrir con Trump en el caso de la llamada trama Rusa? Si Trump imaginó que con el despido de James Comey se interrumpía la investigación de la “trama rusa”, se equivocó rotundamente, pues ahora el senado de ese país se suma a las escabrosas investigaciones de cuyo resultado nos preguntamos: ¿Se salvará Trump?