Dice don Nicanor Moreira que “desde el poder” está recibiendo golpes que entorpecen la marcha de su campaña, su versión coincide con la de Mérida Mar, dirigente estatal del Partido Nueva Alianza, que postula a Moreira; ella refiere que hay una campaña en contra de los candidatos de ese partido. Allí es donde la marrana tuerce el rabo, porque ciertamente los gobiernos obstaculizan a candidatos competitivos que representan riesgo para el Partido en el gobierno, lo que no es el caso del PANAL, cuyos registros de votación no son elevados. Sin embargo, al margen de una posible estrategia electoral de Moreira, en Xalapa existen visos de una guerra sucia en ciernes, lo cual sería muy lamentable, aunque nada extraño.