Catarsis
Por Elsa de León Aguirre
22 de mayo de 2017

Yo veo la solución muy sencilla. Aunque ha habido alcaldes que han gastado grandes fortunas en intentar solucionar el problema que más nos aqueja a los xalapeños.

    El remedio es muy fácil y está en las manos de todos nosotros, los ciudadanos. Finalmente somos los que andamos y circulamos por las calles de Xalapa.

    La obligación de la autoridad es hacer las vías de tránsito y mantenerlas en buen estado. Así como instalar la señalética vial, de “Alto”, “1 X 1”, “Ceda el paso”, etc.

    Otra obligación de la autoridad es proporcionar información que le sirva a los ciudadanos y sobre todo a los que siempre manejan, como los taxistas y los camioneros. Creo que la educación y la información de estos últimos es tan poca, que necesitan saber lo mínimo en cuestiones de su trabajo, como por ejemplo los altos totales, ceder el paso, respetar, etc.

    Estamos conscientes que no todos son buenas personas en las que podemos confiar. La formación de un buen ser humano tiene que ver con muchas cosas. Pero eso no está a discusión ahora. Tenemos que pensar en cómo resolver de la mejor manera este grave problema en Xalapa.

    No podemos reeducar a los adultos que manejan un taxi o un camión, pero sí podemos enseñarles a ser conscientes de lo que pueden provocar. Sería muy bueno enseñarles a respetar y sobre todo a tener civilidad. Creo que no saben lo que eso es.

    Lo que más me preocupa son las personas que manejan y no saben las mínimas reglas. Por ejemplo, hacer un alto total en una bocacalle. Es como el que aprendió a leer y no sabe hacer una síntesis de su texto. Traen un carro, pero no saben usarlo ni saben las reglas legales ni de la señalética. Hay que capacitarlos.

    Esos mensajes pueden ser enviados por la radio, por la televisión, por las redes. Hoy cuando queremos que algo se sepa, sólo hay que manejarlo en redes. Y todo esto es obligación del Gobierno.

    Lo que nos toca a los ciudadanos, es tener una poquita más de educación, conciencia y civilidad a la hora de salir a la calle trepados en un vehículo. Mucha gente se proyecta, saca todas sus frustraciones y su mal humor, sus problemas y sus arranques a la hora que va manejando. Todos nos sentimos poderosos y en Xalapa no hay nadie que no tenga una palanca y hace lo que no se debe hacer. Los conductores capitalinos son prepotentes, mal educados, groseros, violentos y neuróticos.

    No dejan pasar, no usan las direccionales, cuando se les pide el paso disfrutan en pararse y no dejar pasar. ¿Han pensado que eso es una provocación? ¿Y que eso les puede provocar hasta la muerte? Es una verdadera imprudencia.

    Los taxistas, los camioneros y las mujeres son los peores.

    Nadie entiende hasta que sucede una desgracia. Todos en algún momento cometimos y nos han cometido exabruptos, pero en realidad la solución está en la educación, conciencia y civilidad de los ciudadanos, que tiene que ser incentivada por el Gobierno, mediante campañas y capacitaciones, vías adecuadas y anuncios claros que erradiquen la ignorancia en estos temas, pero sobre todo el respeto y aplicación de la Ley.

    Si todos cooperamos, esto será más fácil.

    ¿Usted qué opina?

 Sus comentarios a: edla_2013@nullicloud.com