En cada uno de los 212 municipios veracruzanos aumenta la secreción de adrenalina en quienes disputan una alcaldía y tienen en frente fuerte oposición; imaginemos el grado de tensión en los candidatos competitivos en Nayarit y Coahuila cuya pretensión es el gobierno estatal; todavía más, ¿cómo estarán en la presidencia de la república, en el gobierno del Estado de México y en el PRI ante este enorme reto cuyas proporciones se agigantan porque el 2018 está de por medio? Obviamente, también en MORENA estarán con las uñas descompuestas, pues en Nayarit difícilmente ganan, en Coahuila van a la zaga, les queda la cereza del pastel en el Estado de México, pues de no alcanzar el triunfo, se derrumbaría parte del castillo construido hasta ahora en el aire de la especulación.