Cuesta trabajo engullirse el cuento acerca de la visita a Veracruz de Miguel Mancera, gobernante de la Ciudad de México, primero porque es cuesta arriba aceptar la versión de un convenio sobre atención médica en que no participe el Sector Salud, segundo porque se trata de dos actores políticos en coyuntura electoral y un tercero Andrés Manuel López Obrador, anda de gira en Veracruz. Al final quizá todo se reduzca al deseo de Mancera de salir de la Ciudad de México a respirar aire puro, tomarse un lechero y degustar un buen coctel; le entera al gobernador de su visita, este lo invita a departir cordialmente y lo demás es resultado de la especulación de siempre.