La ruta Cultural
Por  José Miguel Naranjo Ramírez.
24 de mayo de 2017

Santo Tomás de Aquino es de los escritores más importantes e influyentes de la edad media, Gran parte de sus escritos se encuentran reunidos en la famosa compilación titulada “Suma Teológica”, en ésta ocasión presento la pequeña obra que lleva por título “Del Maestro” a través de la cual el Doctor Común como se le conocía a Sto. Tomás, diserta sobre la educación y el maestro.

Sto. Tomás es Doctor de la Iglesia Católica, ha sido considerado el filósofo del cristianismo por excelencia, pues buscó conciliar la religión con la razón y poner a la razón al servicio de la teología, seguidor y experto en la obra de Aristóteles,obra que utilizó para formular toda su filosofía cristiana, al leer la obra de Sto. Tomás se percibe claramente que el Doctor Común, adoptó y adaptó el pensamiento aristotélico al cristianismocatólico.

Los temas que aborda en el tratado “Del Maestro” están centrados en cuatro planteamientos a resolver y son:

1º) Si le es dado a un humano enseñar y ser llamado maestro, o esto es exclusivo de Dios. (Art. I). 

2º) Si alguien puede llamarse maestro de sí mismo. (Art. 2).

3º) Si un hombre puede ser adoctrinado por un Ángel. (Art. 3).

4º) Si el enseñar es un acto perteneciente a la vida activa o a la contemplativa. (Art. 4).”

Sobre cada planteamiento Sto. Tomás desarrolla el tema de la educación y del maestro, claro está que siempre desde la visión cristiana, el filósofo mexicano Mauricio Beuchot señala en la introducción “Del Maestro” lo siguiente: “La actividad del maestro recibe el nombre de enseñanza o educación. Y este vocablo tiene en Sto. Tomás un sentido más vigoroso que el que hoy en día se le asigna. Educere es hacer pasar de un estado a otro; en sentido aún más fuerte equivale a sacar o ayudar a salir, mediante una influencia exterior, a una cosa del ámbito de lo meramente posible. Educar, volvemos a lo mismo, es perfeccionar, es llevar a un sujeto a la perfección mediante la enseñanza.”

Por lo antes mencionado,Sto. Tomás afirmaba quetodo maestro debía enseñar y formar al alumno con las virtudes morales e intelectuales, ésta parte la retoma literalmente de la “Ética Nicomaquea” de Aristóteles, por esomanifesté que el Doctor comúnadoptó y adaptó la obra del filósofo de Estagira, porque a las virtudes de la ética aristotélica sólo le agregó las virtudes teológicas como son “la fe, esperanza y caridad”, él que posea estas virtudes ha llegado a la adultez.

En teoría el proceso de enseñanza de Sto. Tomás se escucha atractivo, sin embargo, el ser humano por naturaleza representa complejidad e incluso en la propia edad media, aunque el dogma era fuerte y obligatorio, la historia nos enseña que nunca se ha creído por completo en una doctrina, se impone pero no se adopta, derivado de lo anterior, la primer pregunta que le podemos hacer a Sto. Tomás consiste en: ¿Cómo logrará la educación hacernos hombres virtuosos? la respuesta que nos da en la obra es que lo esencial en la educación es “la verdad”, entonces le preguntamos: ¿Qué es la verdad? Sto. Tomás nos contesta, “Dios”,yésta es la última palabra. ¿Quién se atreverá adebatir el argumento?

Mi estimado lector, no estoy pretendiendo filosofar donde no sé hace filosofía, sólo estoy tratando de presentar a Usted el contenido de la obra y el pensamiento de Sto. Tomás, podemos estar o no de acuerdo con los principios, pero no olvidemos que estamos haciendo un recorrido de cinco grandes obras y autores que en la historia de la humanidad han disertado sobre la educación y ésta fue una postura casi totalizadora en su momento, sin dejar de mencionar que hoy sigue siento parte de un sector de la sociedad yno tan sólo estamos obligados a conocer, sino a tolerar.

Sto. Tomás con su postura le había dado una fuerte estocada a la razón, ya no hay más que discutir, se ha dicho la última palabra, se ha llegado a la verdad absoluta.Aprendimos en las anteriores columnas que la filosofía al igual que la educación nacieron con los griegos en la edad antigua, que San Agustín retoma a Platón y Santo Tomás a Aristóteles para diseñar y organizar su pensamiento cristiano en la edad media, pero la gran diferencia de estas dos etapas de la humanidad consiste en que la primera poseía plena libertad y en la segunda se imponía una verdad absoluta.

En la verdadera filosofía jamás se ha dicho la última palabra, porque la razón siempre discute, argumenta, busca pensar por sí misma, no se conforma y menos se cruza de brazos, pasaron los siglos y con la modernidad nos llegó la obra fundadora de la pedagogía modernatitulada: “EMILIO, o De La Educación”de Jean-Jacques Rousseau, libro con el que cerraremos la próxima semana el mes dedicado a la educación

Correo electrónico: miguel_naranjo@nullhotmail.com