No se requiere haber vivido larga existencia para deducir que en materia electoral en México hemos transitado por cambios notables, el más destacado refiere la dificultad de cualquier partido político para presumir triunfos adelantados, contrario sensu de cuando solo por ser candidato del PRI la victoria estaba a la vista. Esa etapa ha quedado en el pasado, así es posible apreciarlo en el actual proceso electoral en la mayor parte de los 212 municipios de la entidad, pues ni el PAN-PRD, ni el PRI, ni Morena o Movimiento Ciudadano pudieran presumir de triunfos asegurados previamente a la jornada electoral. Sin lugar a dudas, ese contexto es socialmente positivo para nuestro avance democrático.