Por lo menos hasta hoy ni el PRD ni Movimiento Ciudadano atendieron la nada amable convocatoria de López Obrador para declinar a favor de la candidatura de Delfina Gómez, en el estado de México. Ultimátum más que exhorto fue el llamado del dirigente de Morena a Alejandra Barrales y a Dante Delgado para sumarse desde ahora a su proyecto e ir juntos en el 2018; a continuación los llamará “maiceados”, vendidos a la Mafia del Poder porque su estilo es de “si no estás conmigo, estás contra mí”. Pero pasando algunas semanas seguramente volverá a la carga para orquestar una alianza de las izquierdas para “echar al PRI de Los Pinos”, a cambio de algún puesto en el gabinete y de sumisión absoluta a sus dictados. Allá ellos.