El desastre económico en la administración pública veracruzana evita obra pública en la entidad; así lo expresa el gobernador Yunes Linares, tal cual debe ser, sin recámaras mentales ni subterfugios de engaño.  Desde lejos es posible advertir el ayuno en ese ramo, no hay recurso público, sí en cambio un grave déficit de miles de millones de pesos. Lo poco que se ve es la inversión en el Sector Salud con cargo a lo poco recuperado; está tan abandonado este importante Sector que cualquier inversión es detectable y de manifiesta utilidad. En otros ramos la sequía prosigue.