Este 2 de mayo inician las campañas electorales en Xalapa y el resto de la entidad. Estas campañas se han instituido con el propósito de que los ciudadanos conozcan las propuestas y las diferentes opciones políticas y puedan elegir las que a su juicio sean las mejores alternativas para gobernar los municipios veracruzanos.

Los partidos tradicionales seguirán con sus viejos esquemas de querer convencer a la gente con despensas, láminas, pisos y todo tipo de apoyos para que voten por ellos. O de plano, amenazar o comprar a los electores, pero no les resultará. Los ciudadanos han ganado gran madurez y su voto se dirigirá a los que consideren merezcan su confianza.

Por eso se deben analizar con sumo cuidado las propuestas o programa de trabajo, los antecedentes de las personas que se proponen en las planillas.

La confianza de los ciudadanos no se gana con rollos o promesas, haciendo a un lado a quienes requieren de apoyo; la confianza no se gana reciclando candidatos o atacando al adversario, no se gana olvidando los estatutos y documentos básicos de sus propios partidos en aras de obtener el poder.

La confianza se gana caminando las colonias de la ciudad y escuchando a los ciudadanos, comprometiéndose con ellos a realizar obras y acciones que vayan en su beneficio directo.

Ya basta de corrupción, ya basta de impunidad, ya basta de ocurrencias, ya basta de frivolidades, ya basta de inseguridad, ya basta de desempleo, ya basta de servicios públicos y obras públicas ineficientes e insuficientes, ya basta de los mismos de siempre, ya basta de los que quieren imponer cacicazgos familiares o de grupo.

Los habitantes de nuestra ciudad merecen mejor destino que el que ofrecen los que han tenido la oportunidad de servir y se han servido. Los xalapeños merecen una mejor sociedad y el único camino para construirla es con la organización y participación de todos.

En lo personal propongo un gobierno municipal honesto, transparente, que rinda cuentas y que esté dispuesto a la revocación de mandato. Que trabaje con las y los mejores xalapeños, en unidad, y que esté al servicio de la comunidad, que mande obedeciendo al pueblo y que esté comprometido con las causas y necesidades sociales, que escuche, vea y trabaje por el bien común.

Los problemas de Xalapa no se pueden resolver sin la participación ciudadana. Xalapa demanda la participación de sus habitantes, exige que todos dejemos de ser espectadores para ser actores de la vida pública.

De nosotros y sólo de nosotros, los ciudadanos, depende el cambio verdadero que todos necesitamos.

Los invito a no dejar pasar esta oportunidad histórica, asumamos el reto de transformar para bien a nuestra Capital.

¡El futuro está en tus manos!