POR SI ACASO…
Por Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez
30 de mayo de 2017

*Inseguridad no cesa
*Fracasan estrategias

INSEGURIDAD HA sido, sin duda, el “talón de Aquiles” del Gobernador que prometió en seis meses devolverle a Veracruz la tranquilidad perdida en el Gobierno de Javier Duarte de Ochoa, ofrecimiento que no solo ha incumplido sino que, para variar, los índices de criminalidad se han disparado, de tal forma que en el conteo mensual del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), la Entidad ocupa ya el tercer lugar nacional en incidencia delictiva, solo por debajo del Estado de México y Guerrero con casi 5 crímenes dolosos diariamente en diferentes partes del territorio. Y aunque el Observatorio Nacional Ciudadano reconoce que el panorama actual en materia de seguridad y justicia es sumamente complejo, ya que el País vive una crisis de violencia debido a la lucha entre grupos de la delincuencia y de estos contra el Estado a fin de tener el control de determinados territorios, también es cierto que una de las causales del aumento es la debilidad institucional para controlar y combatir el delito, aunque de igual manera figura la corrupción de autoridades, mandos e incluso de la sociedad que desfalcan las finanzas públicas afectando la capacitación, equipamiento, infraestructura, salarios, prestaciones, desarrollo y motivación de policías, ministerios públicos y peritos, independientemente de la poca capacidad y falta de resultados frente al lavado de dinero. Si eso no fuera suficiente, se carece de policías capacitados, pues en al menos en Veracruz, el 37 por ciento de los elementos, incluidos algunos mandos no pasaron el examen de control y confianza y siguen en activo.

Y SI a lo anterior se suma algo que es típico en el Estado: la minimización del incremento de la inseguridad, delincuencia y violencia con la que responden autoridades a cuestionamientos basados en evidencia, el asunto se complica. Decir que la incidencia delictiva es producto de choques entre grupos por el control de plazas, en tanto secuestran y asesinan a ediles, a funcionarios municipales, empresarios (o hijos e hijas de estos), matan periodistas, balean a otros tantos, levantan a ciudadanos y, para variar, siguen apareciendo fosas clandestinas como la encontrada en el predio de la Cuarta Manzana del Barreal, en Córdoba, es como tratar de imitar al avestruz, esa tímida ave nativa de África que suele esconder la cabeza en la arena cuando está asustada, o en el peor de los casos, responder con agresividad a hechos evidentes como escudo evasor de responsabilidades.

VERACRUZ VIVE momentos álgidos en materia de inseguridad, y acaso por ello en días recientes se ha intensificado la versión de que el Secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié pudiera ser relevado de ese cargo, y esa ha sido de las propuestas que este lunes, en su visita al Estado, hiciera el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong al Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares tras presidir la reunión de seguridad en Poza Rica. Osorio Chong es el único que pudiera convencer al mandatario Estatal del fracaso que vive Veracruz en materia de combate a la inseguridad, hecho que de ninguna manera puede ser atribuido al cien por ciento al titular del ramo que, a decir verdad, jamás había ejercido un cargo de tal magnitud en momentos complicados para un Estado donde grupos fuera de la ley se disputan el territorio, en franco reto a un gobernador que quiso asustarlos con el petate del muerto. Y es que Yunes, dedicado a perseguir y encarcelar duartistas y a todo aquel que contradiga su Gobierno, se olvidó de la seguridad y las consecuencias están a la vista.

TAL VEZ el Jefe de las Instituciones de la Entidad pensó que asustaría a los delincuentes cuando, tras un arranque se protagonismo, encabezó desalojos de tiendas departamentales en el Puerto, cuando fueron saqueadas tras el gasolinazo, y personalmente quiso atrapar a protagonistas de aquellos actos vandálicos olvidando que los años no pasan en vano, pues ya lo dijo su descendiente más querido, Miguel Ángel Yunes Márquez cuando se refiere a los que tienen más de sesenta como Andrés López Obrador –y, por consiguiente a su propio padre que es mayor que AMLO-, a quien calificó de “viejo guango”.

NO, DEFINITIVAAMENTE, Téllez Marié no tiene la culpa del fracaso de la inseguridad sino acaso el propio Yunes Linares que de acuerdo a funcionarios Federales, no les permite opinar en torno al tema y como combatir ese flagelo, lo que ha provocado que algunos ya ni siquiera acudan a las reuniones. En pocas palabras, Yunes Linares no escucha a nadie, y está por demás decirle como se podría estructurar un mecanismo que pudiera combatir el grave problema que, sin duda, terminará por afectarle la elección del próximo domingo a la alianza PAN-PRD que impulsa.

Y ES que Osorio Chong podrá venir las veces que quiera a Poza Rica o cualquier parte del Estado y prometer el apoyo de la Federación para generar condiciones de desarrollo y tranquilidad a nivel local, pero la visita no deja de ser importante tan solo para un Gobernador que se quiere lucir enviando el mensaje a la sociedad de que cuenta con el respaldo y cariño de la Federación, y un ministro del interior que busca muestrearse rumbo al 2018, cuando aspiraría a la Presidencia de la República abanderado por el PRI, pero hasta ahí. Ha venido dos o tres veces al Estado y la situación lejos de mejorar, empeora, aun cuando ha prometido y cumplido con él envió de la gendarmería y de más elementos del ejército.

NO SE puede negar que la carencia de una estrategia y “compromiso real” de las autoridades de poner la totalidad de esfuerzos del Estado en la mejora de las condiciones de seguridad, abonan a que continúen perpetrándose aquellos ilícitos y actos violentos que han deteriorado el bienestar, porque, sin duda, los informes de incidencia delictiva de este año ponen en evidencia que las acciones implementadas carecen de efectos positivos en términos de mejorar la calidad de vida de la sociedad. Y es que 38 ejecutados en un periodo de 14 días –concretamente del 14 al 28 de este mes- son muchos muertos para tan corto tiempo sin considerar secuestros y agresiones a viviendas-, y eso que ha sido una de las quincenas más pacíficas. Es, por lo tanto, indiscutible que la política del avestruz ya no compete. Cambios es lo que demanda la sociedad a un gobierno sordo, pero bastante hablantín por cierto.

OPINA carjesus30@nullhotmail.com