Mario Mijares

1.- En la Epístola escrita en el libro Gobiernos generadores de riqueza, La administración pública del futuro; USA, Ed. Palibrio, 2012, escribí en ese momento; “sobre el pesimismo que atañe a México, ya que, desafortunadamente, se viene educando a niñas y niños; en medio de la crueldad, y con la violencia cotidiana. La cual está cada vez más cercana, debido ya no sólo por los medios informativos, sino ahora por el Internet.” Si a todo ello, se le suma que los gobernantes en turno, como es el caso de Veracruz, no está conscientes del daño que causa, al provocar de manera intransigente el odio entre los habitantes de ésta entidad. Las constantes descalificaciones y ataque a los dirigentes de los partidos políticos, al mismo tiempo las agresiones. Así como fotografías de las fuerzas militares, por parte del responsable del Poder Ejecutivo, vía virtual, no es el digno comportamiento de un gobernante.

La decadencia del Estado Mexicano, ha llevado a que los responsables en los tres niveles de gobierno, no administran de forma correcta. Es necesario quizás urgente que la autoridad máxima de la nación mexicana, exprese la voluntad firme para contribuir y así, lograr un mejor futuro para todos. Pero tampoco, desde hace mucho a los presidentes les ha interesado el pueblo mexicano, por tanto, la presente petición es; que el responsable del gobierno veracruzano tome en sus manos tales retos.

2.- Y no es una utopía irrealizable, el reconstruir una entidad devastada desde hace tres sexenios, y que quizás para muchos podría ser una quimera realizable. Yo mismo me siento incómodo, y maltratado por el alemanismo, fidelismo y duartismo, por ese poder arrogante y abusivo de todos ellos y sus equipos de trabajo, por tanto, ya no quiero lo mismo con el actual gobierno.

No obstante, me siento con la confianza de proponer en estas líneas, la posibilidad de que el gobernador actual a la cabeza, modifique sus efusiones para lograr un mejor consenso. El cual no lo va a lograr, si continúa creando odios al descalificar a los representantes de otros partidos políticos, ya que, al llevarlo a cabo, los cientos de sus militantes le responden de la misma manera.

De ahí la importancia de dirigir una mirada distinta al ámbito político, el cual puede ser a través de una luz distinta:  que bien puede ser desde el acuerdo hasta la concertación, tanto con las distintas clases sociales, como con las organizaciones políticas, con todo, defectos y virtudes de ellos, así como de la población en general.

3.-  El pacto social lo debería realizar el federal, pero desde hace más de 40 años, que se carece de una buena autoridad política en la presidencia, por tanto, este ha sido el obstáculo para mejorar las condiciones de vida del pueblo. Tal catástrofe podría mejorar a nivel local, en caso de que el gobernante así lo quisiera, la idea de lograr un pacto social sin espavientos, en los medios, estas acciones permitirían impulsar una mejor calidad de vida y convivencia.

La invitación es para que el licenciado Migue Ángel Yunes, tenga una mirada limpia, sin prejuicios, aunque sí severa, pero jamás golpeadora y menos intransigente, ni rencores, amparados en las pasiones. Asimismo, sería conveniente también de forma discreta, hacer un llamado serio a los intelectuales de esta región, para vislumbrar un proyecto social, que pueda ser abierta y tolerante de la rabia que encabeza el actual gobierno. (No de aquellos que buscan un puesto burocrático como ya sucedió con algunos de la UV)

4.- El trabajo intelectual, desinteresado, podría tener un parámetro importante para exponer y abordar mejores condiciones políticas, jurídicas, sociales, culturales particularmente tomadas de la esencia regional. La intención de lograr una entidad en base a la civilidad, conlleva el impulsar una sociedad más participativa sin dogmas ni prejuicios, abandonado las terribles frustraciones de quienes han desgobernado Veracruz.

Todavía la Constitución del 17, destrozada por las bestias del poder, garantiza las libertades de opinar y discrepar e incluso para protestar, lo que no es permitido es que la misma autoridad sea la que opine y proteste en contra de los representantes de las organizaciones, pues el poder militar, policial, burocrático lo tiene él. Por tanto, resulta violatorio a los derechos de los habitantes de esta región veracruzana.