En este país hubo un tiempo, largo por cierto, en el que los trabajadores de México afiliados a la CTM, a la CROC, a la CROM, festejaban el primero de mayo con magnos y significativos desfiles para celebrar “las conquistas obreras”; en la Ciudad de México desfilaban ante el presidente de la república, acompañado por la cúpula de dirigentes obreros, en las entidades federativas el gobernador les aplaudía y los alcaldes en sus respectivos municipios. Los tiempos cambian, el neoliberalismo desmanteló la fuerza sindicalista y en el PRI, con la desaparición del corporativismo político, el sector obrero ni fu ni fa; o más bien fu.