Mientras que el preso en Guatemala se entretiene haciéndole al loco precisamente para no caer en locura, en la aldea jarocha sus cómplices en la afrenta contra Veracruz padecen psicosis aguda al percibir hasta en sueños el “está usted detenido”, porque hay malosos encargados de hacerles perder el sueño insertando rumores en el contexto social, como el de ayer por la tarde que corrió como pólvora sobre el encarcelamiento de De Antes, lamentablemente falso. Y como él muchos más, cuya culpa los delata el abultado patrimonio acrecido en agigantada proporción, sin trabajar, en seis o menos años.