Juan Carlos Andrade Guevara

Los museos son espacios fundamentales para la difusión y aprecio por la cultura. En ellos se da cuenta de la creatividad, la imaginación y la cosmovisión de los individuos así como de los valores y creencias de la sociedad; son también espacios para la recreación y el aprendizaje. En todas las ciudades del mundo los museos son altamente valorados.
En Xalapa, somos afortunados de tener museos como el de Antropología cuyas valiosas colecciones arqueológicas son de relevancia mundial y representan también una importante fuente de ingresos al atraer turismo nacional e internacional.
Sin embargo, uno de los rubros que más a resentido la crisis en la distribución de recursos públicos es el de la difusión del arte y la cultura y los museos no son la excepción.
Espacios como el Museo Interactivo de Xalapa (MIX) están desaprovechados. Aledaño al Área Protegida del Tejar Garnica, el Museo se encuentra desolado, con su pantalla IMAX fuera de servicio, con exhibiciones caducas y carentes de atractivo.
A punto de graduarme como Biólogo tuve la oportunidad de prestar mi servicio social en el MIX cuando se llamaba Museo de Ciencia y Tecnología de Xalapa, hace casi 25 años. Se me asignó entonces la coordinación de un programa nacional creado por el Conacyt denominado “El Vagón de la Ciencia”. Se trataba de un vagón de tren donde cada fin de semana se ofrecían talleres para Niños con experimentos y actividades lúdicas vinculadas a las exhibiciones del Museo. Eran los tiempos de gloria del Museo donde inclusive en la sala del Espacio se contaba con una réplica de la cabina del transbordador espacial Discovery de la Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA). Además, cada cierto periodo se traía a Xalapa algunas de las exposiciones itinerantes montadas por el Museo Papalote de la Ciudad de México.
Dicho trabajo rindió sus frutos porque al pasar de los años muchos de los niños que pasaron por los talleres del Museo son hoy Ingenieros, Biólogos, Químicos y Físicos.
A finales de los años 90 el Museo fue casi desmantelado, las colecciones de autos que albergaba desaparecieron y junto con ellas el concepto original de un Museo Innovador. En lugar de ser administrado por un Patronato autónomo el Museo se convirtió en un órgano burocrático que era o es administrado para ser rentado como un salón de fiestas de Lujo.
Hoy el personal del Museo está en lucha permanente para no ser despedido. Se trata seguramente de trabajadores que han mantenido el espacio y que por falta de liderazgo y visión de los gobernantes hoy quieren ser despojados de su espacio de trabajo.
Los líderes de opinión y la sociedad civil en su conjunto no podemos estar ajenos a esta circunstancia. Es importante que levantemos la voz y exijamos al actual gobierno que rescate este importante inmueble y le otorgue los recursos que requiere para funcionar a cabalidad.
No se trata de que se subsidie de manera permanente. Se trata de darle al Museo Interactivo los recursos que requiere para darle mantenimiento, reparar el proyector IMAX y darle vida a través de nuevas exhibiciones y salas y volver a crear un Fideicomiso Público que pueda administrarlo.
Ante la crisis de valores y de aprecio por la vida, los retos que plantea el cambio climático y el desarrollo sustentable un museo de Ciencia bien montado puede ser un espacio para la convivencia y la sana recreación de los Veracruzanos. Ello abonaría favorablemente en el propósito de brindar una expectativa positiva para la vida intelectual y productiva de los niños y jóvenes del Estado, que los aleje de los malos hábitos y vicios que observamos por doquier en casi cualquier colonia.
Ojalá que haya sensatez para convocar a un grupo de especialistas que pueda volver darle vida a un espacio tan valioso para la Ciudad de Xalapa.