Relevar constitucionalmente a un presidente no es fácil, por supuesto; mucho más si se trata del mandatario de los Estados Unidos de América; sin embargo, Donald Trump va de tropiezo en tropiezo, sus actos y actitudes dentro y fuera de su país lo han venido aislando paulatinamente y no existen visos de que la tendencia se revierta. No hay evento, nacional o internacional, en el que destaque la prudencia del presidente Trump, por el contrario es ríspido incluso con sus pares de otros países; su nerviosismo irá en aumento en la medida que avancen las investigaciones del FBI, la CIA y el Congreso sobre el caso de la intromisión de Rusia durante la campaña presidencial de aquel país.