No es por echar porras, ni mucho menos quemar incienso, pero si la chimoltrufia como decía una cosa también decía la otra, debemos seguir sus pasos. Varios duartistas han ingresado al reclusorio de Pacho Viejo por haber sido vinculados a proceso y desde dentro prosiguen sus juicios, no así en Nuevo León en donde gobierna el afamado “Bronco” quien durante su campaña promulgó la lucha contra los corruptos; sin embargo, no hay ninguno adentro: el exgobernador Rodrigo Medina fue aprehendido  en enero pasado por los delitos de peculado, daño al erario y ejercicio indebido de funciones, entró a Topo Chico, pero fue liberado el mismo día mediante un amparo. Dos exfuncionarios de la Tesorería estatal en tiempos de Medina, también acusados de desvíos de recursos, solo estuvieron en Topo Chico un día; otro más escapó de un hospital y enfrenta en libertad su proceso. Parece que hay alguna diferencia ¿no?