En el combate contra la delincuencia el gobierno mexicano echa mano del Ejército Mexicano, en una estrategia que ojala vaya combinada con información de inteligencia, de otra manera conducirá al fracaso y es lo más grave que pudiera suceder. Lo preocupante es que el delito no cede, como se demostró durante el gobierno titulado por Duarte de Ochoa cuando a pesar de los blindajes, de la gendarmería y del Mando Único los índices delictivos en Veracruz se incrementaron sustancialmente en toda la entidad. Ahora, que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, anunció mil elementos más del Ejército Mexicano para Guerrero para “reforzar los operativos de seguridad en la Tierra de Caliente del estado” se esperan resultados favorables, porque a Veracruz, después de muchas “estrategias”, ni con la afamada policía militar se han reducido los delitos de alto impacto.