Si la señora Gina Domínguez suponía una corta estancia en el Penal de Pacho Viejo, tras la audiencia de ayer ha comprobado que permanecerá enclaustrada por lo menos un año, más lo que se vaya acumulando en tanto se aclara lo del desvío de 106 millones de pesos a través de seis empresas, dos de las cuales resultaron de fachada, según el Servicio de Administración Tributaria. Le costará trabajo explicar el pago irregular de 106 millones de pesos, más cientos de millones derivados en pago a los medios favoritos del desgobierno duartista. Aparte, habrá de ocuparse  en aclarar la súbita acrecida de su patrimonio, si fue por herencia, donación, robo o milagro.