Alejandro Soto Domínguez
(DOCEAVA PARTE)

Se ha gastado miles de millones de pesos para satisfacer la egolatría del gobernador en turno en medios de comunicación, en lugar de realizar obra pública. La industria de la construcción veracruzana en la debacle total, no sienten lo duro sino lo tupido.
En referente a las cifras de formación bruta de capital fijo (IFB), para el periodo 2003-2015, encontramos que Veracruz ocupa el penúltimo lugar en IFB per cápita (31).
Es de hacer notar que para el año 2015, el Estado de México (26.0 por ciento) y la Ciudad de México (14.4 por ciento), acaparan más del 40 por ciento de la IFB total. Es irracional seguir concentrado las actividades económicas en la CDMX y su zona conurbada.

Para concluir este capítulo de infraestructura, la cual como ya hemos comentado está directamente relacionada con el incremento de la competitividad estatal y el crecimiento económico, únicamente agregaría que la industria de la construcción de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) es intensiva en mano de obra, además de utilizar insumos provenientes de otras industrias (66 ramas de actividad) como el acero, hierro, cemento, arena, cal, madera, aluminio, vidrio, pintura, entre otros y por lo tanto se considera el tren de arrastre de la economía en general. Pues bien, el tren de la infraestructura en Veracruz tiene mínimo más de 30 años que está descompuesto. Se ha gastado miles de millones de pesos para satisfacer la egolatría del gobernador en turno en medios de comunicación, en lugar de realizar obra pública. La industria de la construcción veracruzana en la debacle total, no sienten lo duro sino lo tupido.

En este contexto, se insiste que los gobiernos estatales que hemos padecido en el pasado y presente, jamás ha ocupado en las de prioridades de su administración la modernización del estado por medio de la infraestructura, a excepción del finado Agustín Acosta Lagunés (QEPD). Se ha privilegiado, como es el caso de las últimas tres administraciones (Miguel Alemán Velasco, Fidel Herrera y Javier Duarte), el gasto corriente ante el gasto de capital, los egresos en inversión pública en 1990, eran del orden de un 28.6 por ciento, respecto al gasto total del gobierno del estado. Para el 2004, significaron solo el 2.6 por ciento, y precisamente en este año, se inició la costumbre del endeudamiento, a gastar más de lo que se ingresa. Sin embargo, gracias a la política de INEGI en materia de estadísticas de gobierno, estamos en condiciones de realizar un comparativo por entidad federativa en la materia hoy en comento.

Dicho lo anterior, destaca por su importancia en el rubro de Cuentas Nacionales, la subcuenta de los gobiernos estatales, referente a las cifras de formación bruta de capital fijo, entendiéndose que la Inversión Fija Bruta (IFB), representa los gastos realizados en maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de construcción para el periodo 2003-2015. En este segmento de tiempo encontramos que Veracruz (31), ocupa el penúltimo lugar en IFB per cápita, solo debajo del estado de Baja California (32). Las entidades que encabezan los primeros lugares son: Campeche (1) Aguascalientes (2) y Coahuila (3). También resalta la pérdida en la participación nacional del gobierno estatal en la formación bruta de capital del orden de un 19.3 por ciento. En la otra mano tenemos el crecimiento exponencial del Estado de México en la aportación al total del país de un 322.6 por ciento, seguido por Guanajuato con un incremento del 164.1 por ciento. Es de hacer notar que para el año 2015, el Estado de México (26.0 por ciento) y la Ciudad de México (14.4 por ciento), acaparan más del 40 por ciento de la IFB total. Son impresionantes las cifras de inversión en autopistas con un segundo nivel, puentes, desniveles, transporte urbano, entre otros. El gobierno federal sigue con su política de aportarle a una pequeña parte del territorio nacional, pesar de la opinión de los especialistas en materia ambiental, donde hay una terrible escasez de agua y apenas el pasado domingo 21 por la noche, se suspendieron las restricciones adicionales para la circulación de vehículos aplicada durante una semana del 15 al 21 de mayo. Es irracional seguir concentrado las actividades económicas en la CDMX y su zona conurbada.

Por cierto, las cifras de IBF de INEGI, dan cuenta para el estado de Coahuila del impresionante salto de inversión en infraestructura, precisamente en el periodo de gobierno de Humberto Moreira Valdés (2005-201I), acusado de endeudar a su estado por más de 33 mil millones de pesos, pero en este caso, la deuda se reflejó en la IFB a través de su moderna infraestructura y en el crecimiento de la economía. Para el caso de Veracruz, a mayor deuda menos obra pública y menos crecimiento económico, parafraseando a Cervantes: con la corrupción hemos topado.