Es obvio que ni el dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), José de Jesús Mancha Alarcón, ni el del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Alberto Velázquez Flores, gozan de autonomía política suficiente para iniciar la propuesta del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares como aspirante a la presidencia de la República para la elección de 2018. Esa trama obedece, sin duda, a una estrategia política cuyo origen no parte de ambos dirigentes sino de ámbitos superiores a sus instancias. La hipótesis señala un diseño a cargo del propio gobernador y/o de la dirigencia nacional panista, y pudiera vincularse con el amarre de una alianza entre esos partidos, y desalentar la insistencia de AMLO para que el PRD se una a su proyecto. O bien, todo se reduce a quitarle reflectores a Moreno Valle, de visita por estos lares. La ecuación empezará a despejarse a partir del resultado electoral del 4 de junio.