No podrá quejarse Arturo Bermúdez por falta de entretenimiento en Pacho Viejo donde tiene residencia fija durante por lo menos un año, con gastos pagados por los veracruzanos. Porque ahora, aparte de atender el juicio sobre enriquecimiento ilícito que se le sigue, enfrenta el caso de la desaparición y muerte de Gibrán Martiz Díaz y dos jóvenes más, que tras la captura de ex policías involucrados en su levantamiento y desaparición forzada seguramente repartirán culpas pues se presume actuaron por órdenes superiores. La desaparición forzada y muerte de los tres jóvenes en 2014 se reactiva en un expediente en donde figuran varios ex servidores públicos que por ser asunto de su competencia participaron en las averiguaciones y habrán de aportar la información necesaria para el seguimiento de los culpables.