Es elocuente la forma en que el hombre agrede a la naturaleza, y más lamentable aun cuando en esa actitud depredadora participa la entidad creada por la sociedad para resolver los problemas colectivos: El Estado, a través de su órgano operador; el gobierno. Dígalo sino el que en un área natural protegida, como lo es “Tembladeras” en la ciudad de Veracruz, se hagan los preparativos para construir un centro comercial, un hospital y un hotel. ¿Qué ocurre en realidad? Porque el gobernador Yunes Linares niega se esté construyendo ese proyecto en “Tembladeras”; sin embargo, alcalorpolitico.com ha publicado reportajes gráficos reveladores de todo lo contrario. Ni el alcalde de Veracruz, ni la población de esa ciudad parecen interesarse en el enorme daño ecológico que provocaría esa construcción en lugar “protegido”, sin suda, por eso estamos como estamos.