Históricamente sigue bajo sospecha de complicidad con las autoridades estatales la actuación del Instituto Electoral Veracruzano en las elecciones 2004, 2010 e intermedias, dato concluyente es que no haya reportado las evidentes irregularidades registradas y denunciadas por los partidos de oposición. Después del IFE (de balance favorable) llegaron el INE y los OPLE, normativamente mejor equipados, aunque no lo parezca de acuerdo a lo que se advierte. Con la difusión del audio en donde la voz, presumiblemente de Arturo Bermúdez, da cuenta de mil 300 millones de pesos destinados a la campaña priista de Héctor Yunes Landa al gobierno de Veracruz se introduce un interrogante: si hubo dinero en esas cantidades ¿dónde quedó? Corresponde al senador y precandidato aclarar esa versión, pues recuérdese que apenas terminó el proceso 2016 en el diferendo entre Duarte de Ochoa y Yunes Landa se hablaba de 600 millones de pesos flotando en la tablita de la sospecha. Pero de esto, ni el INE, ni el OPLE, ni la Fepade, que se sepa, integraron averiguación alguna.